Ya rige en Estados Unidos la imposición del arancel global del 10% sobre todos los productos importados al país norteamericano, medida impulsada por el presidente Donald Trump y que afecta a la Argentina.
Estas nuevas tasas se suman a otros importes que se espera que comiencen a regir a partir del 9 de este mismo mes. Entre ellas, 20% para productos europeos y 34% para provenientes de China.
Ya rige en Estados Unidos la imposición del arancel global del 10% sobre todos los productos importados al país norteamericano, medida impulsada por el presidente Donald Trump y que afecta a la Argentina.
Esta normativa marca una intensificación en las tensiones comerciales internacionales, según informó la Casa Blanca, a la vez que generó derrumbes en los mercados de todo el mundo.
El anuncio original tuvo lugar el 2 de abril, jornada que el presidente Trump calificó como “el Día de la Liberación”, cuando confirmó la aplicación de este arancel a 184 países y territorios, como así también a la Unión Europea. La orden ejecutiva, firmada el miércoles pasado, exceptúa de forma temporal a Canadá y México, además de eximir a las mercancías que ya estaban en tránsito hacia puertos estadounidenses antes del inicio oficial de la medida.
Asimismo el nuevo arancel se suma a una serie de incrementos selectivos que entrarán en vigor el próximo 9 de abril, con tasas adicionales del 20% para productos europeos y del 34% para China. En el caso de Vietnam, en tanto, se aplicará un arancel del 46%,
Según la Casa Blanca, la medida busca corregir déficits comerciales atribuidos a prácticas de “ausencia de reciprocidad” y a políticas fiscales como los “impuestos al valor agregado exorbitantes” en economías socias.
Las consecuencias se reflejaron inmediatamente en los mercados financieros. El viernes, Wall Street cerró con fuertes caídas, en sintonía con retrocesos en las principales bolsas de Asia y Europa, en un contexto de creciente temor a una recesión global.
Por otro lado, el banco JPMorgan Chase elevó de un 40% a un 60% la probabilidad de una recesión mundial, mientras que la consultora Oxford Economics estimó que el nuevo régimen arancelario efectivo en Estados Unidos podría alcanzar el 24%, superando los niveles de la ley Smoot-Hawley de 1930.
La escalada comercial generó reacciones diversas a nivel internacional. El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, afirmó que la UE responderá de manera “calmada, gradual y unificada”, aunque advirtió que el bloque “no se quedará de brazos cruzados”. Tanto Francia como Alemania han sugerido aplicar tasas a empresas tecnológicas estadounidenses como posible represalia.
En Asia, el primer ministro de Japón pidió una respuesta “mesurada” tras conocerse la imposición de un 24% sobre determinados productos nipones. Mientras tanto, China anunció un paquete de medidas en represalia, incluyendo nuevos aranceles sobre productos estadounidenses a partir del 10 de abril, una demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y restricciones a la exportación de tierras raras, materiales clave en sectores tecnológicos y médicos.