En medio de la interna del peronismo por la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires de cara a las legislativas, gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó este jueves un acto en el Teatro Argentino de La Plata.
Bajo el eslogan “La Argentina del Futuro”, el gobernador de la provincia de Buenos Aires dio un discurso en el cierre del “Ciclo de debates del futuro”.
En medio de la interna del peronismo por la estrategia electoral en la provincia de Buenos Aires de cara a las legislativas, gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó este jueves un acto en el Teatro Argentino de La Plata.
Bajo el eslogan “La Argentina del Futuro”, su discurso estuvo enmarcado en el cierre del “Ciclo de debates del futuro” organizado por el subsecretario de Economía Popular de la provincia, Daniel Menéndez. Participan la mayoría de los integrantes de su gabinete, intendentes de la provincia y militantes.
En la previa del acto se especulaba con que el gobernador anuncie el desdoblamiento de las elecciones, pero en los primeros minutos de su discurso se encargó en explicar que su participación iba a estar enmarcada en la propuesta del plenario.
“Voy a honrar lo que estamos haciendo hoy que es un encuentro de formación política. Esta no es una conferencia de prensa ni un anuncio. Lamento decepcionar a muchos”, expresó Kicillof las palabras iniciales de su discurso, desechando los rumores que circularon en los últimos días.
Acto seguido comentó que su participación iba a estar dividida en tres partes: primero desarrolló conceptos del contexto internacional, luego realizó un balance del gobierno de Javier Milei y terminó hablando de la situación de la provincia. Además, envió un mensaje al interior del Partido Justicialista.
"Somos peronistas y para Perón la verdadera política, es la política internacional", dijo Kicillof como su disparador para compartir su lectura de los últimos acontecimientos mundiales.
Así, el gobernador sostuvo se está viviendo una "etapa de transición, de mucha turbulencia e incertidumbre" en el plano internacional. "El mundo está en disputa. Siguen las guerras. Estamos ante un mundo feroz", indicó.
Al anuncio de aumento de aranceles que impuso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a las importaciones en su país lo definió como "el volantazo más grandes de las últimas décadas".
"Trump anunció que era el día de la liberación de Estados Unidos. Rompió el curso de la política económica norteamericana. Estamos ante un cambio", aseguró. Acto seguido, el Kicillof cruzó a Milei por festejar y afirmar que Argentina tendría una mejor posición ante la suba de aranceles de Estados Unidos, cuando en realidad fue castigado con los mismos impuestos que la mayoría de los países de la región.
"Milei festejó y anunció que, por su amistad por Trump y todo el trabajo que ha hecho lamiendo botas como viene haciendo, Argentina había sido beneficiado por ese vínculo especial de obsecuencia que entabló con Estados Unidos. El 10% de arancel que tiene Argentina lo tiene el gobierno de (Gustavo) Petro, que en lugar de humillarse, cuando Trump hace algo que perjudica a Colombia lo enfrenta. Tiene el mismo arancel Lula (da Silva), que según Milei son comunistas y socialistas. Lo tuvo (Gabriel) Boric, que también tuvo sus enfrentamientos con Estados Unidos".
Y profundizó: "Para Milei lo que hubo ayer es la comprobación de que la política de sumisión no le ha servido de nada. Trump le clavó el mismo arancel a la Argentina que le clavó a muchos países de América Latina. Tratar de festejar el fracaso de la política exterior llama la atención".
Como economista explicó que el aumento de aranceles, junto a otros acontecimientos, es un "parte aguas" porque transforma la organización del mundo y provoca un cambio en las condiciones del comercio mundial.
"Estados Unidos declaró el fin del libre comercio. Es una especie de detonación. Trump acaba de declarar una guerra comercial al mundo entero. No se salvó nadie", manifestó y señaló que la decisión responde al objetivo de reindustrializar Estados Unidos para crear trabajo.
"Acaban de quemar el 80% de la teoría económica que se enseña en todas las universidades del mundo sobre lo que hay que hacer en un país. El consenso general era el libre comercio, cualquiera que ponía un arancel o trabas a la importación estaba cometiendo un error. Para el pensamiento convencional los que hizo Trump es un pecado".
Kicillof consideró que la decisión tomada por Trump responde a que Estados Unidos es una potencia con déficit fiscal, "tremendamente endeudada" y un país que importa más de lo que vende. "Estados Unidos está en bancarrota. Esta situación debería llamar la atención de Milei porque refuta casi todas sus explicaciones y teorías".
De esta manera, comparó la situación económica de Estados Unidos con la desindustrialización que empezó a sufrir la Argentina a partir de la último golpe de Estado cívico-militar y consideró que en materia económica, Milei está implementando el mismo proyecto que el de la dictadura.
"Milei tiene que tomar nota porque ese recetario no va más. Todos los países, incluso con gobierno de ultraderecha, están defendiendo lo suyo, lo nacional".
En otro pasaje de su discurso, Kicillof envió un mensaje a la interna peronista al reclamar "discutir para mejorar" y "no tachar al que no piensa igual de traidor", aunque aclaró que su postura es "no es contra nadie".
"Gobernó el antiperonismo, el macrismo, Juntos por el Cambio (JxC), que eran todos y les fue mal. Después, por mérito nuestro se le ganó la elección en unidad y estábamos con la construcción de una unidad que nos permitiera superar la experiencia del gobierno de (Mauricio) Macri", recordó Kicillof, al encabezar el cierre de un plenario de Barrios de Pie en el Teatro Argentino de La Plata.
El mandatario provincial sostuvo que la gestión del Frente de Todos "salió mal" y añadió: "Quiero tomarlo como una autocrítica. Después de esa experiencia fallida, lo que corresponde es deliberar, tener autocrítica y discutir. Por qué, ¿para pasar factura? No", aclaró.
"Creo que es un tema de futuro discutir qué nos pasó y que no anduvo bien para no repetirlo. Es lógico, evidente y no es contra nadie. Hay que discutir para mejorar. No se puede no dar un discusión después de lo que pasó", insistió.
"Lo que no nos puede pasar es no tengamos una respuesta y algo que, además, entusiasme e interese, genere confianza y representación. Para eso tenemos que mostrar la capacidad de dar las discusiones. No tenemos remedio si no somos capaces de discutir en los lugares adecuados. Sin tachar al que no piensa igual de traidor", subrayó.