El 43° aniversario del comienzo de la guerra de Malvinas encuentra a los excombatientes en una discusión frontal con el Gobierno nacional por el recorte de la cobertura del 100% de medicamentos. A principios de diciembre, la administración de Javier Milei decidió restringir la entrega de medicamentos gratuitos por parte del PAMI a jubilados y pensionados, y aunque el anuncio aseguraba que este recorte no alcanzaba a los excombatientes, quedó demostrado que el organismo también dejó de cumplir con el Programa Nacional de Atención a Veteranos de Guerra y su grupo familiar,
Pero este hecho, el de la batalla judicial y política contra la motosierra en el PAMI, es apenas el más visible. Hay disputas y tristezas mas profundas aunque menos evidentes entre la gestión libertaria y los soldados que pelearon en la guerra que hoy recuerda todo el pueblo argentino. “Es un dolor -dice Hugo Robert, ex combatiente- . Yo siempre reivindico todo lo que hizo la sociedad argentina por Malvinas, en la guerra y hasta el día de hoy, pero no termino de asimilar la contradicción entre la gente gritando "los pibes de Malvinas que jamás olvidaré" en el mundial de fútbol y que termina el 56% votando a un declarado admirador de Margaret Thatcher”.
La imagen del ex primer Ministro británico Boris Johnson en el balcón de la Casa Rosada tampoco ayudó mucho a acercar posiciones. Durante su gestión -que terminó abruptamente en medio de un escándalo por corrupción- Johnson insistió en cada oportunidad que tuvo en que las Malvinas pertenecen al Reino Unido y amenazó con enviar al Ejército inglés a las islas.
“Se cumplen 43 años de un conflicto sobre el que todavía hay una disputa de sentido y más en este presente en que aparecen nuevamente los negacionistas y que en la alianza de gobierno aparece Victoria Villarruel que representa el partido político de los militares de la dictadura”, dice, por su parte Ernesto Alonso, excombatiente e integrante el Consejo Directivo del Instituto Malvinas de la UNLP.
Tanto Alonso como Robert son integrantes del Centro Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata una organización que logró que un tribunal platense declarara la inconstitucionalidad del artículo 154 del Mega DNU que impulsó el gobierno a poco de asumir. El argumento que consideraron los jueces fue que ese articulo derogaba de hecho Ley de Tierras con lo cual habilita su extranjerización y favorece dinámicas latifundistas, que ponen en crisis los principios de integridad territorial y la soberanía nacional..
Con la conducción de los peores
“La cuestión Malvinas es una de las asignaturas pendientes de la democracia –dice Alonso- Para la dictadura, antes de la guerra, los jóvenes éramos un objetivo, un posible enemigo, y eso se traslado a Malvinas". Según Alonso, esa continuidad explica los estaqueos, las torturas y las hambrunas que recibieron los soldados por parte de la oficialidad. "Cuando revisás quienes fueron a la guerra vas a encontrar a cientos de militares denunciados por participar en el genocidio, que están cumpliendo condena, hay apropiadores de bebés, pilotos de los vuelos de la muerte, torturadores de los centros clandestinos…Con eso fuimos a Malvinas”.
Quizás el 2 de abril de 2024 sea recordado por la vuelta en tanque que dieron Javier Milei y Victoria Villarruel. Se realizó en aquella ocasión un desfile que los ex combatientes (y varios referentes castrenses) rechazaron. “Villarruel tiene el discurso de ´la Gesta de Malvinas´ lo mismo que decían los militares que nos estaquearon y nos mataron de hambre, que nos mandaron a una guerra sin preparación y sin equipamiento –dice Alonso- Ellos siguen contando la historia de Malvinas como la contaba la dictadura"
Antes del 2 de abril de 1982 había intercambios con los habitantes de las islas, el Estado argentino estaba presente con YPF y Gas del Estado, había vuelos regulares que llevaban y traían médicos, maestras y pobladores. "La derrota congeló todo intercambio, consolidó la posición de Gran Bretaña y le permitió multiplicar su dominio sobre territorio argentino con proyección a la Antártida", dice Alonso.
El heroísmo estuvo en otro lado
Cuando regresaron de las islas, a los colimbas no los recibieron asistentes sociales ni psicólogos ni un pueblo orgulloso. "Nos recibe lo peor del aparato represivo y se nos hace una imposición de silencio, no un pacto, porque nosotros no pactamos nada, se nos impuso una planificación de inteligencia y contrainteligencia que dura hasta hoy", dice Alonso.
Pero la contracara de esa aventura militar y del verticalismo represivo es la enorme cantidad de historias emotivas por abajo, de hechos que demuestran que entre los soldados, la solidaridad y el amor por la tierra eran valores cotidianos.
"En una de las acciones que yo considero que pinta perfectamente lo que vivimos los soldados en Malvinas, mi compañero Alejandro Vargas junto con otros cuatro soldados arriesgaron la vida por el resto de nosotros”, dice Robert a C5N. Era la noche del 7 para el 8 de junio, en una semana más, el 14 de junio, los oficiales argentinos se rendirían formalmente. Corría el rumor de que en una estancia del otro lado del río Murrell había alimentos.
“El hambre es algo muy difícil de explicar, -dice Robert- el hombre se convierte en un animal y es capaz de hacer cualquier cosa con tal de llevarse un bocado a la boca”. Ese grupo de soldados, compuesto por Vargas, Carlos Hornos, Pedro Vojkovic y Manuel Zelarayán, cruzó el río y recolectó toda la comida que encontró para calmar el hambre de la tropa. Pero no podían cruzarlos caminando entonces cargaron todo en un bote. “Cuando lo sacan, evidentemente ellos no lo lo sabían, nosotros tampoco sabíamos dónde estaban los campos minados, apoyaron el bote cargado de alimentos en una mina y cuando lo quisieron mover, volaron en pedazos y esos fueron los primeros muertos del Regimiento 7, que nosotros decimos murieron a causa del hambre y de la inmensa solidaridad que mantuvieron”.
¿Una gesta sin soberanía?
"Nos están mintiendo en la cara", dice Robert respecto de la falta de cobertura de medicamentos a los excombatientes y del incumplimiento por parte del gobierno Nacional de la resolución 191/05 que creó el Programa Nacional de Atención a Veteranos de Guerra y su grupo familiar. Según Robert, son cerca de 17 mil los excombatientes afiliados al PAMI y un alto porcentaje recibe tratamientos de patologías relacionadas con la guerra. "Aunque sigan diciendo que estamos cubiertos al 100% es absolutamente falaz, es mentira, porque tenemos compañeros con patologías muy complicadas y que mes a mes tienen que poner plata para recuperarse de las secuelas de una guerra a la que nos expuso el Estado Argentino"
En los primeros años posteriores a la guerra más de 350 ex combatientes se suicidaron y una cantidad innumerable padeció estrés postraumático y depresiones. "Nos costaba muchísimo que la gente entendiera que los suicidios y esas patologías eran consecuencia de una guerra a la que nos habían mandado -dice Alonso-. Por eso aunque llegaron tarde no podemos dar un paso atrás".
Cada vez que se acerca el 2 de abril, los excombatientes tienen una sensibilidad especial. Pero más allá de la fecha, en el plano de la política internacional llevada adelante por este gobierno respecto a Malvinas y el Atlántico Sur, "Milei vuelve a repetir el nefasto acuerdo Foradori -Duncan que firmó Mauricio Macri entregando todo, es un Presidente que no menciona jamás a Malvinas pero se sube a un tanque con una vicepresidenta videlista, es una mirada que no tiene nada que ver con la soberanía" remata Alonso.