A poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra un sitio con fuertes raíces históricas. Su legado se remonta a más de cuatro siglos, con una identidad que mezcla tradiciones, cultura y un entorno natural privilegiado. Enclavada junto al río y con una impronta gauchesca, esta ciudad se distingue por su antigüedad, pero también por la riqueza de su pasado y su papel en la historia de la región.
Fundada en el siglo XVII, esta localidad surgió en un contexto de expansión colonial, cuando las órdenes religiosas establecieron asentamientos para evangelizar a los pueblos originarios. Con el tiempo, la pequeña misión inicial evolucionó hasta convertirse en una población estable. Actualmente, conserva rastros de su historia en su arquitectura y museos, además de una propuesta gastronómica que atrae a visitantes.
Más de cuatro siglos después de su fundación, sigue siendo un punto clave para entender los orígenes de la provincia. Su desarrollo estuvo marcado por la convivencia entre comunidades indígenas, religiosos y, posteriormente, inmigrantes que fueron moldeando su identidad.
Cómo fue la fundación y cuál es la ciudad más antigua de la Provincia de Buenos Aires
La ciudad más antigua de la Provincia de Buenos Aires es Baradero, fundada el 25 de julio de 1615. Su origen se vincula a una misión franciscana establecida por orden del entonces gobernador Hernando Arias de Saavedra, conocido como Hernandarias. El asentamiento quedó bajo la responsabilidad de los religiosos Fray Francisco de Arena y posteriormente el padre Luis Bolaños.
Desde sus inicios, Baradero fue un "pueblo de indios", conformado por comunidades chanás y guaraníes que habitaban las riberas de las islas y el delta del Paraná. Aunque en la región se intentaron fundar otros poblados, solo este logró consolidarse y mantener una continuidad a lo largo de los siglos. Los documentos históricos registran intercambios entre las autoridades coloniales y la Corona española, que respaldan su fundación y su evolución a lo largo del tiempo.
Con el paso de los años, la fisonomía del lugar fue transformándose. Un siglo después de su fundación, ya se había convertido en un pueblo de criollos y, hacia mediados del siglo XVIII, comenzó a recibir inmigrantes europeos. La manzana original donde se asentaron los franciscanos aún se conserva, con la iglesia como punto central, reflejando el papel fundamental que tuvo la religión en la consolidación del poblado.
Baradero
Turismo Baradero
El nombre de la ciudad proviene de la denominación original "Santiago del Varadero", en honor a Santiago Apóstol, patrono de la misión. Con el tiempo, la grafía evolucionó hasta la actual "Baradero". Esta denominación hace referencia a los barcos que solían vararse en la zona, dada su cercanía con el río.
Actualmente, la historia de Baradero se mantiene viva en el Museo Histórico Municipal Alejandro Barbich, donde se muestran objetos prehispánicos, documentos coloniales y elementos que cuentan su evolución hasta la actualidad. Además, en el lugar aún se pueden encontrar restos arqueológicos de las comunidades indígenas, lo que refuerza la importancia de la ciudad como testigo de la historia bonaerense.