Una peligrosa estrategia de estafa comenzó a circular entre los adultos mayores, utilizando el nombre de PAMI para engañar y obtener información personal. Mediante mensajes de WhatsApp que imitan el formato oficial de la obra social, los delincuentes logran acceder a datos biométricos y vacían las cuentas bancarias de sus víctimas.
El caso de María Teresa, una jubilada de 84 años, ilustra los riesgos de esta modalidad. Recibió un mensaje que aparentaba ser de PAMI, donde le solicitaban actualizar su credencial. Siguiendo las indicaciones, compartió su información biométrica, lo que permitió a los estafadores entrar a su homebanking y sustraerle todos sus ahorros.
Esta situación muestra cómo se expande el uso de técnicas avanzadas de manipulación para generar confianza en las víctimas. Con datos filtrados previamente, los ciberdelincuentes personalizan sus engaños para que resulten más creíbles y difíciles de detectar.
Jubilado problema
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Así es la estafa en la que dicen ser de PAMI
La estrategia utilizada por los estafadores se basa en la ingeniería social, un método que explota la confianza de las personas a través de mensajes cuidadosamente diseñados. Utilizando nombres, documentos y otros datos personales obtenidos en filtraciones previas, junto con el logotipo oficial de PAMI, logran engañar a los jubilados haciéndoles creer que se trata de un contacto legítimo.
Una de las técnicas más comunes es solicitar el envío de fotos o videos del rostro de la víctima, necesarios para realizar validaciones biométricas en aplicaciones de bancos o billeteras digitales. En otros casos, los delincuentes incitan a instalar aplicaciones como Team Viewer, que les permite acceder al dispositivo de manera remota y obtener información confidencial.
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El engaño también aprovecha la desinformación sobre las prácticas oficiales del PAMI. Muchos jubilados no saben que esta entidad nunca realiza llamados para gestionar trámites personales ni solicita datos sensibles por mensajería. Esta falta de conocimiento los hace más vulnerables ante mensajes que aparentan urgencia o autenticidad.
Para protegerse, es fundamental desconfiar de cualquier mensaje no solicitado, incluso si incluye logos o información que parece legítima. Además, se recomienda no compartir fotos del DNI o información personal en redes sociales o plataformas de mensajería, y bloquear cualquier contacto sospechoso que solicite datos sensibles.